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lunes, 16 de julio de 2012

El barco que embarca a los disidentes

Por Francisco Sau Boíx.

Recientemente zarpó desde Miami, Estados Unidos de América, un barco que pretende cubrir una ruta periódica entre esta región apodada cariñosamente por su población mayoritariamente cubana, como la “otra Cuba”, la que está conformada por cubanos que han huido del tiránico régimen dictatorial y dinástico de la familia Castro; y cuyo destino no es otro que precisamente, La Habana, Cuba, para cumplir con un objetivo fundamental, servir de correo transporte de todo tipo de mercancías, violando las leyes de embargo establecido contra el tiránico régimen, y peor aún, servir de apaga fuegos contra la ardiente y creciente disidencia dentro de la isla.

Gracias a internet, el mundo conoce los atropellos y la brutal represión a la que se encuentran sometidas todas las organizaciones disidentes dentro del territorio nacional cubano, o “la gran cárcel”, como ha sido bautizada la mayor de las Antillas por su propia población, por el aislamiento y esclavismo al que son sometidos por el régimen de la dinastía Castro.

Para comprender uno de los objetivos fundamentales del embargo económico contra el oprobioso régimen, es necesario conocer los diferentes métodos que emplean las fuerzas represivas para disuadir al pueblo de adoptar una posición política opositora y crítica, logrando a la vez el sometimiento a sus designios.

No es secreto para nadie que ser disidente político en Cuba conlleva a penas de cárcel, o ser apresado por periodos cortos de tiempo continuamente. Sin quitarle pena a esta cruel injusticia, y sí con el interés de reflexionar sobre el tema, le formulo amigo lector una pregunta: ¿es solamente eso?

Pues no, detrás de esa cruel injusticia, hay otra quizás hasta más cruel, y es contra la familia de los disidentes. Quedando sin amparo alguno, mujeres, niños y ancianos, cuando se les niega todo tipo de ayudas y empleo. Son marginados y repudiados. Mientras tanto, los lacayos del régimen tienen derecho al empleo, a viviendas, a disfrutar de un vehículo moderno, y una serie de privilegios que hacen más dolorosa y cruel la vida de los disidentes.

En los últimos años la disidencia en Cuba ha ganado en fuerza, en organización, en efectividad, y sobre todo, en número. Pero también la represión contra ellos ha aumentado, los ejemplos más recientes están en Palma Soriano, Oriente, la represión contra el activista de derechos humanos perteneciente a la Unión Patriótica de Cuba, Jorge Cervantes y su familia, cuya vivienda ha sido bombardeada con piedras, lodo con heces fecales, y el propio disidente sufrió una grave herida en la pierna por el impacto de una piedra lanzada contra él.

En toda Cuba la disidencia está siendo cruelmente reprimida, encarcelada y golpeada. Por tanto, este barco, como cualquier ayuda oficial y estatal, es prolongar el sufrimiento del pueblo cubano, o dicho en cubano, “embarcar a la disidencia”.

*Embarcar: expresión popular cubana que significa dejar tirado, esperando, traicionar, etc.

Ver vídeos a continuación:


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