Buscar en archivos de Mambí en Acción






miércoles, 21 de octubre de 2009

La economía cubana

Por Alex Eduardo de la Cruz, estudiante de la Universidad de La Habana.

 
 

En los últimos discursos por la televisión solo se escucha que hay que trabajar más, hay que producir más, entonces y solo entonces, se verá el fruto de lo cosechado y se podrá subir los sueldos y el poder adquisitivo del cubano promedio.

Es un pensamiento lógico que nadie discute, primero se ordeña la vaca y luego se toma la leche.

¿Pero, qué pasa cuando la leche se la toman OTROS?

Yo me pregunto si las demás personas recuerdan los discursos pronunciados muchos años atrás y sobre todo aquellos que hoy peinan canas, uno se fija en la similitud con lo que hoy se expresa y se pregunta, ¿acaso en 20 o 30 años más se volverá a repetir el mismo discurso?, "hay que resistir, debemos producir, debemos trabajar mucho más y ser conscientes de que solo así podremos salir de la situación en la que estamos", acaso no es eso mismo lo que se ha estado haciendo en estos 50 años.

¿Qué pasa que no acabamos de salir de las 3 C (crisis crónica continua)?, ¿por qué no se dice en los discursos o por la TV que ni doblando la jornada laboral Cuba va a salir de lo que es hoy, un país de los más pobres de América latina?

Últimamente la propaganda salida de los medios de información estatales se ha hecho eco contra la vagancia, son muchísimas las crítica hacia los jóvenes y pueblo en general que no trabaja, o los que trabajan y no son productivos, llamándolos zánganos.

Habría que profundizar en las causas del problema e ir a la raíz del mismo, de nada sirve endurecer las leyes para combatirla (la llamada ley del peligro).

Se deberían tomar las medidas necesarias que todo el mundo conoce y que no quieren aceptar, como la subida de los salarios reales, no la burda decisión de subir 80 o 90 pesos a los salarios mínimos y a las chequeras de ancianos que tanto contribuyeron en su vida laboral con la sociedad y que hoy recurren a medios de trabajos informales, si así se le puede llamar a la venta de cigarros, café, periódicos y muchas más para poder pasar el mes, pues sus desmejoradas chequeras son un insulto a tantos años de sacrificios.

Si el gobierno utilizara a sus brillantes economistas y contadores para contabilizar los desvíos de recursos (robo), los subsidios, y el gran derroche de la maquinaria propagandista e ideológica, que utiliza grandes recursos en ayuda a otros países, amén de mantener una política económica desacertada , tan costosa esta última, entonces llegaría a la sana conclusión que sería mejor:

         Eliminar una de las dos monedas, (el peso desvalorizado).

         Eliminar los productos subsidiados que el pueblo recibe en la bodega y carnicerías (solo dejarlos a casos sociales).

         Subir los salarios a un nivel donde los trabajadores puedan satisfacer sus necesidades comenzando con salario mínimo 200 cuc (con los precios actuales), que después iría creciendo a medida que se vaya produciendo riquezas.

         Redactar nuevas leyes laborales así como crear nuevos mecanismos de control para evitar el desvío de recursos.

         Estimular la libre empresa, liberando algún por ciento del mercado.

         Estimular la producción agrícola.

         Usar no solo el estímulo moral, sino también el material, para que el trabajo sea fructífero.

         Instaurar la propiedad individual para incitar el sentido de pertenencia.

En fin, hacerse lo que se debe hacer, dejar a un lado tanta propaganda ideológica y enfocarse en el bienestar del pueblo.

Muchas de estas medidas y otras más, permitirían eliminar la llamada vagancia, pues todos verían atractivo y beneficioso el trabajo, ya no habría tantos robos, pues con salarios más equitativos este no tiene justificación, además de la creación de leyes rigurosas que hagan pensarlo muchas veces antes de que un trabajador o un jefecito decidan desviar recursos.

Así poco a poco se irían eliminando tantos vicios presentes hoy en la sociedad.

Cuba vería un cambio sin precedentes en la economía por muchos años, es cierto que el estímulo moral es beneficioso para el espíritu, pero, ¿dónde ha estado el estímulo material para el cuerpo?, la armonía debe de existir si queremos unos hombres virtuosos para el mañana.

Es cierto que hay que producir para después poder repartir, comenzando el ciclo económico que permita incrementar la renta nacional dividida en los bienes de consumo, y los de acumulación o reserva.

Lo que si no puede hacerse, es una vez más pedirle sacrificios a un pueblo cansado de tantas promesas incumplidas, de tantas expectativas creadas sin verlas materializarse, esta vez debe de ser como el refrán popular, "el muerto delante y la gritería detrás".

No se le puede pedir al apaleado que resista más golpes sin antes cubrir con una esponja la punta del instrumento que lo martiriza, o que el apaleado obstinado de su papel de víctima arrebate el instrumento de tortura y arremeta contra el verdugo haciendo su propia justicia.

Ha habido mala dirección, lo sabemos, ¿pero cuántos años más seguiremos así?, esa respuesta nadie la sabe...o nadie la quiere contestar.

Esta pregunta sin responder podría escandalizar a más de uno, pero estoy muy consciente de mi condición ideológica, no me importa quién gobierne el país si lo hace bien, y la calidad de vida del cubano aumenta, lo que importa es lo mejor para el pueblo, sin distinción de sexo, raza, ideología, religión, o criterio propio, el diálogo ha sido abierto y todos creen tener la razón, pero en algo todos estamos de acuerdo, no importa quién sea el presidente o qué sistema social impere en la isla, solo nos importa satisfacer las necesidades que como ser humano tenemos, aunque siempre una pregunta nos ronda la mente:

¿Por qué el socialismo siempre produce escases?

Esta pregunta la pueden contestar los catedráticos en economía, ahora bien, que Vargas Vila responda a los que se inquietan por la hipocresía y la doble moral existente en la Cuba de los fariseos.

En esto como en todo: fingir es la palabra de orden en el estado de mentira social en que vivimos, la virtud está en todos los labios y en ningunos de los corazones.

La virtud no tiene sectarios, pero tiene apóstoles, todo el mundo la predica y nadie la practica; la virtud no existe sino el vocablo.

  Sé manso, grita el lobo a las ovejas.

  Sé humilde, grita el amo a los siervos.

  Sed caritativo, grita el explotador a los cándidos.

  Sed generoso, grita el necesitado a los pudientes.

   Sed magnánimo, grita el cobarde al valeroso.

   No delatéis, grita el criminal al cómplice.

   No calumnies, dice el culpable sorprendido.

   Sé sumiso, dice al hijo, el padre que mató los suyos de pesar.

   Sé casta, dice a la hija; la madre que fue piedra de escándalo.

   Sed fiel, dice a la esposa olvidada el marido polígamo.

   Sed tolerante, grita el sacerdote, anatematizando a los herejes.

 Amaos uno a los otros, dice el odio sectario desde la roca de Éfeso; y la igualdad es el escabel de la ambición y la fraternidad es el brazo de Caín; y la libertad es la gran máscara de la historia.

No hay comentarios: